Las ilustraciones de la semana (8-14/01/2018)

Las ilustraciones de la semana (8-14/01/2018)

Blog, Ilustraciones, Las aventuras de un cuentacuentos moderno

– Mi diseño para los tres personajes principales de Harry Potter y el prisionero de Azkaban

 

 

  • – Un tributo a los protagonistas de ”The end of the f**king world”

 

-Un nuevo personaje: El aprendiz del Valkirar

The Valkirar’s Apprentice (a.k.a the wizard kid). ———————————————————————————————————————————————- In the depths of the highest mountains live the Askans trolls, the protectors of all the magic in the kingdom. Sip, a young human boy, grew up with Valinkar, the oldest troll in the council member and the guardian of magic. From a young age Sip has been educated to be a wizard and the next Valinkar. His journey might be tough, but he is certainly prepare for it. #therandomheroes #therandomcharacters #kid #wizard #story #magic #originalcharacter #oc #illustration #illustrationaday #drawing #drawingtime #draweveryday #dailydrawing #sketch #sketchbook #dailysketch #doodle #doodling #dailydoodle #characterdesign #procreate #cartoon 

Una publicación compartida de Jose Rico (@joserb93) el

  • #TBT a mi amor por los libros

 

  • – Un pequeño tributo a Leslie Knope, la protagonista de ”Parks and Recreation”

 

-Cuando el cansancio existe desde primera hora

 

-Ese momento trágico cuando la batería se acaba y tu estás trabajando…

Las ilustraciones de la semana (1-7/01/2018)

Las ilustraciones de la semana (1-7/01/2018)

Blog, Ilustraciones, Las aventuras de un cuentacuentos moderno

Año nuevo, nueva sección.

2018 comienza trayendo nuevas posibilidades.  Es por eso por lo que he decidido comenzar esta nueva sección, en la que os iré resumiendo (a través de mis diferentes trabajos) las diferentes semanas de este año que acaba de empezar.

Esta semana ha traído nuevos comics, ilustraciones , tributos y diseño de personajes, entre otras cosas.

– Un tributo a “Spider-Man Homecoming”

 

 

 

 

– Una pequeña presentación

 

 

 

– Un nuevo personaje con amor por los libros

 

-Una foto de hace tiempo y una ilustración hecha el jueves de esta semana

 

 

-Un pequeño cómic sobre las obras en casa

 

-Un tributo al protagonista de la serie de Netflix ‘Trollhunters’


-Un boceto lluvioso para un día lluvioso

 

Y por último un pequeño adelanto de mi primer portafolio con mis trabajos en el ámbito de la ilustración

Una serie de catastróficos (fan) posters

Una serie de catastróficos (fan) posters

Blog, Ilustraciones

Querido lector, espectador, ser humano que está leyendo esto:

Si no estás familiarizado con los relatos desafortunadas, palabra que aquí significa altamente entretenidos y asombrosamente ingeniosos, de los huérfanos Baudelaire,  es hora de que soluciones eso.

Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket ha formado parte de mi vida desde hace muchos años (como ya escribí en esta página web hace unos meses).  He leído los treces libros de la colección,  vi la película que adaptó los tres primeros libros hace más de diez años y el pasado enero,  no me perdí la primera temporada de la adaptación de Netflix.

Estos ocho capítulos presentan la historia, escrita por Lemony Snicket, desde un punto de vista nuevo.   En esta adaptación el viaje es más completo, más colorido (en ocasiones), más profundo y más desafortunado -no todo iba a ser bueno en una historia que incluye el adjetivo “catastróficas” en su nombre-.

Esta serie incluye todo eso, y mucho más. En definitiva es una adaptación perfecta de los libros escritos por Daniel Handler.   Así comencé a diseñar una serie de 8 pósters que representan y a la vez homenajean cada capítulo de la primera temporada de la serie de Netflix.  Estos son fan posters de concepto minimalista donde se resalta algún elemento concreto de cada capítulo (como el lago lacrimógeno o la hipnosis de El aserradero lúgubre entre otros) o algún personaje en cuestión (como por ejemplo el conde Olaf o el tío Monty). Todo esto va acompañado por una serie de ojos, el símbolo omnipresente que persigue a Violet, Klaus y Sunny Baudelaire a lo largo de sus historias.

Al igual que en la serie, que divide la historia de cada libro en dos capítulos distintos.  Los tonos de color de cada póster varían dependiendo de la historia que cuenta cada capítulo:  Tonos grises (Un mal principio),  tonos verdes (La habitación de los reptiles),  tonos azules (El ventanal) y tonos marrones para El aserradero lúgubre. 

Tras todo esto, aquí puedes ver cada uno de los posters que he realizado para los ocho capítulos de la primera temporada de la serie de Netflix.

Las buenas noticias son que esta adaptación volverá para dos temporadas más,  lo malo es que las próximas aventuras de estos huérfanos serán desdichas y catástrofes, unas palabras que aquí se refieren a mucha emoción, grandes villanos y tres hermanos muy ingeniosos.

 

 

Las aventuras de un cuentacuentos moderno – Introducción

Las aventuras de un cuentacuentos moderno – Introducción

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Título

Estas historias
“Este es un proyecto de ilustración completamente nuevo basado en mis ideas”. “Estas historias están: 35% basadas en hechos reales 15% exageradas 40% basadas en ideas originales 10% pensadas de más (y 100% dibujadas)” “(Son básicamente mis diferentes aventuras. Algunas son reales, pero no todas)”

Puedes ver todas las ilustraciones que conforman este proyecto en este enlace.

Punto de partida –  Relato

Punto de partida – Relato

Blog, Relatos

 

28 de enero de 2016

¡Por fin ha llegado!

Puede que sea mi imaginación, pero parecía que nunca iba a ocurrir.  Hoy es el día en el que comienzo “MI GRAN VIAJE”.  Desde las seis de la mañana ya tengo oficialmente veinticuatro años,  con todo lo que eso implica.

Este último año quizás no haya ido bien, que narices, no ha sido el mejor de mi vida. Pero eso está a punto de cambiar.  Me encuentro a punto de cumplir uno de mis sueños más profundos: Ser como uno de esos aventureros de los libros clásicos.  Viajar a través de los mundos.  Conocer otras realidades diferentes a la mía, pero sobre todo vivir.

Salí de casa en plena madrugada, es lo que tiene vivir lejos del mar, que tienes que viajar horas y horas entre la oscuridad para alcanzar el puerto. Me fui de allí después de  una pequeña  fiesta de despedida que también sirvió para celebrar mi cumpleaños.  Fue una reunión con cierta melancolía,  tuve que asegurar varias veces que volvería sano y salvo,  de una pieza y con muchas historias que contar.  Quizás no me creyeron cuando lo dije, pero yo también tenía que convencerme.

He llegado justo cuando comenzaba a amanecer,  y aquí estoy, esperando a mi barco en el puerto mientras registro el comienzo de mi viaje e intento no morir a causa de una hipotermia.

(Seguro que hasta el hostal más pequeño de esta ciudad tendrá calefacción a estas horas, allí se estaría también…)

Dejo atrás todo lo que conocía (mi casa, mi familia, mis amigos, todo eso),  para explorar otros lugares.  No pongo fecha a mi regreso, yo no soy Phileas Fogg, no hago este viaje por una apuesta, sino por inspiración.  Me embarco en esta aventura por que quiero convertirme en aquella persona que siempre supe que podía ser.  Alguien valiente, atrevido, un aventurero puro con ganas de nuevos descubrimientos y grandes relatos.

Para esta epopeya en la que estoy a punto de embarcarme, traigo todo aquello que puede servirme para sobrevivir, como decían en casa y para que este viaje se haga más liviano en los peores momentos.  Llevo conmigo todo lo que cogía en una de las mochilas más grandes y más pesadas que he visto en toda mi vida, aunque no se si será suficiente (pero bueno, para algo llevo conmigo todos mis ahorros de la última década).

Estoy seguro de que merecerá la pena, y al menos podré escribir todo lo que me pase gracias a este cuaderno (creo que ha sido una de las mejores ideas que ha tenido mi hermano en mucho tiempo, puedo hacer fotos también, pero con las palabras se ilustra todo de otra manera).

Son las nueve de la mañana,  y todavía no hay señales del barco.  Quizás tendría que haber planeado mejor la salida, llegar más tarde, haber consultado cómo iba a ser el clima de hoy, o ir a algún bar a refugiarme del frío. Pero estaba demasiado emocionado por esperar aquí, viendo el mar mientras me congeló por culpa de este aire gélido…  Eres estúpido Ty Carpenter.

¿Y el barco? ¿No se supone que tenía que estar ya aquí?

¿Por qué quise hacer este viaje?  ¿Qué me llevó a pensar que sería carne de aventurero? … ¿He hecho mal?  A fin de cuentas, solo soy yo, el patético y debilucho Ty Carpenter, el chico que se graduó en literatura moderna,  que soñaba con libros de aventuras y vivía en sus películas…

Y cómo por arte de magia, ese pequeño mp4 que decidí traer, decide ayudarme con una simple canción.  No suena una melodía de rechazo,  de depresión o de sueño rotos, sino una de esperanza.

He dejado atrás a la gente que más se ha preocupado por mi en veinticuatro años y ahora mismo estoy completamente solo, pero se que volveré a casa.  Lo importante es que también dejo atrás a aquella gente que duda de mi,  aquellos que creen que el idiota de Ty Carpenter morirá en una ciudad extraña en la otra punta del mundo, sin nadie que le ayude. Que piensen lo que les dé la gana, haré con mi vida lo que quiera.  Creo que haría bien dejando mis dudas con ellos,  aquí no hacen nada.

Puede que sea la canción, la motivación renovada o el hecho de que el frío parece amainar, pero  cada vez estoy más seguro de que esta es la elección correcta.  Voy a viajar, a descubrir nuevas culturas,  nuevos paisajes.

Y cuando vuelva, traeré conmigo grandes historias.   A mi regreso, quizás vea todo diferente, y sea el momento de encontrar mi lugar.  Empezar a escribir esas historias que había pensado, relatar otras o quizás incluso contar las mías.

Este es mi punto de partida. En una fría mañana de enero sentado frente al mar, con pocas cosas y un viaje sin rumbo, pero con un destino claro:  Volver a casa sano y salvo con  muchas historias sobre mi camino.

Parece que el destino quiere reafirmar esta nueva motivación que he encontrado.  El barco ya ha llegado (¡¡POR FIN!!) y seguro que dentro habrá calefacción para recuperarme del frío.

Aquí comienza mi viaje, y no lo podría esperar con más ganas.

-Ty Carpenter.

2016

2016

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2016, quedan ya pocas horas para que nos abandones, y yo no se que decirte. Me gustaría pensar que ese bloqueo se debe a la inmensa cantidad de ideas que viven en mi cabeza y que me gustaría contarte, a los  pensamientos, a lógicas a medio razonar o historias que todavía quiero contarte.  Pero si soy realista en realidad no es por eso.

Para mi has sido el año de Madrid, de esa gran capital siempre ajetreada que no para de un lado a otro. Los cines en versión original, los parques inmensos,  las calles alargadas o esos transbordos del metro que parecen infinitos.  Madrid también es la gente que he conocido allí,  los que han estado a mi lado, y con los que he compartido muchos momentos que van a ser difíciles de olvidar.

También has sido el año en el que estudié y terminé el máster.  Has sido mi último año como estudiante (en el sentido formal de la palabra) y aunque por un lado me gusta la idea de seguir adelante y crecer,  también me aterra no saber que va a pasar y enfrentarme a ese abismo que se encuentra ante mi.

Mientras has estado con nosotros,  he llegado a trabajar como ayudante de fotografía,  algo de lo que he aprendido muchas cosas, tanto buenas como malas.   También me has traído mi primera oportunidad como fotógrafo de boda, una experiencia nueva, que me parecía aterradora antes de que pasará, pero creo que superé con éxito.

En fin, podría seguir con la lista, pero tampoco quiero aburrirte.  Cuando te vayas 2016 quizás te recuerde por eso, pero también te recordaré como el año en el que descubrí que no sé que quiero hacer. A lo largo de mi vida nunca he tenido un objetivo único, pero ahora no tengo muy claro ni siquiera que tenga un objetivo formal.

Si fuera tan fácil alcanzar algún objetivo o algún sueño de este tipo, ahora mismo ya tendría cinco trabajos distintos que me harían estar completo y, que narices, feliz.   Pero las ofertas de trabajo, tan mínimas y tan llenas de requisitos imposibles para alguien que sólo cuenta con 7 meses de experiencia “formal”,  tampoco ayudan a que me pueda aclarar.

Y aunque me has traído un montón de dudas, yo sigo surcando abismos e intentando hacer un poco de todo. Quizás ya no se a lo que quiero dedicarme a jornada completa, que tipos de historia contar o cómo, pero yo intento encontrar mi nuevo camino.

Con 23 años, en un momento en el que se supone que tendría que estar ya encaminado (después de acabar un grado y un máster),  todo ha cambiado y ya no se donde estará eso o cómo será.  Puede que acabe haciendo ilustraciones,  haciendo fotos de paisajes alejados o editando vídeos.  O a lo mejor también puedo acabar creando mis propios cortometrajes -algo que ya no he hecho otras veces años atrás-.

2016, no esperaba que me trajeras tantos vacíos y dudas sobre que iba a ser de mí -o incluso que es de mí ahora-.   Ese tipo de regalos es algo que no sé como tratar o como explicar (y tengo claro que estas líneas no lo hacen), y aunque al final ayude pasarlos, el proceso no deja de ser confuso, e incluso negativo en algunos momentos.

Te quedan horas 2016, pero no me hagas más favores ya que en su mayoría, no me han ayudado para nada (aunque me has traído cosas que si que han merecido la pena).

Y mientras tu te vas y llega 2017, yo seguiré aquí con mi mar de dudas y preguntas, pensando en que voy a contar a continuación y alegrándome de que haya gente con la que pueda contar.

Firma:

El escritor/dibujante/editor/fotógrafo/director/dudoso/seriófilo y tantas cosas más……

P.D:  Después de tanta verborrea, tampoco podía terminar estas líneas sin agradecer todo el reconocimiento que has traído para mi trabajo (o por lo menos uno de ellos).  Siempre se agradece ver cómo alguien aprecia lo que haces.

Insomne – 3.  La extraña

Insomne – 3. La extraña

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Desde el comienzo

Capítulo anterior

 

En cuestión de segundos, una fuerte lluvia había comenzado a azotar la ciudad.  Las calles se habían oscurecido de repente, pero Lucas estaba seguro de que no conocía las calles que le rodeaban.

Con pasos torpes, Lucas intentaba seguir a la extraña que andaba a pasos acelerados, sin fijarse en él. La lluvia parecía nublar más sus pensamientos, sólo empeoraba el dolor producido por los golpes y la sangre que perdía a cada segundo.

Está claro que esto es un sueño, un maldito sueño lleno de sangre, heridas y dolor. ¿Y los zombies?…Deberían de aparecer ya…  No creo que va a salir un arco iris que solucione las cosas.

La extraña no había parado ni un segundo desde que salieron del edificio, parecía que la lluvia no le molestaba, o por lo menos no tanto como a Lucas. Después de andar tres manzanas sin variar de rumbo, la chica giró rápidamente hacía un estrecho callejón entre dos edificios antiguos.

Lucas llegó al callejón, y tuvo que pararse a respirar tranquilo. Cada paso le suponía un esfuerzo sobrehumano debido a sus heridas. A un metro de distancia, la chica estaba parada, con los brazos cruzados en signo de alta desesperación. Parecía sacarle de sus casillas el hecho de que no pudiera seguir su ritmo.

– ¡Vamos, pasmarote! – dijo exasperada la chica – ¿A qué esperas? ¿A que te maten ya de una vez?

Habla cómo si fuera tan fácil correr después de una pelea. ¡Volando voy!

Lucas suspiró resignado y reuniendo todas las fuerzas que le quedaban, decidió acercarse a la chica para dejarle claro que pensaba de todo esto. Pero cuando puso el pie derecho de nuevo en el suelo, un fuerte dolor le recorrió todo el cuerpo e hizo que se cayera en redondo contra la pared de uno de los edificios colindantes. No podía moverse en esos momentos, la pelea había acabado con él.

Lentamente, la chica se acercó hasta Lucas. Cuando estaba en frente de él, se agachó y comenzó a examinar sus heridas de una manera casi médica.

-Ya ves lo que hay, no soporto ni un simple puñetazo – dijo él entre risas forzadas – No se que te motivó a salvarme, pero quizás te has equivocado. No merezco la pena.

Sin responderle, la chica le cogió el brazo dónde el cuchillo se había encontrado con la piel y sacó de un bolsillo un pañuelo blanco.

– Poco más y llega hasta el hueso, has tenido suerte – dijo mientras ataba el  pañuelo sobre la herida de Lucas.

-Bueno, tenemos una percepción distinta de lo que es suerte – le respondió Lucas, todavía convaleciente a causa del dolor- Para mí suerte es estar en casa, ganar la lotería o poder descansar un poco.
Aquí se está bien, ¿por qué no me deja descansar tranquilo? A lo mejor ahora si que podré dormir bien.

Ella seguía allí, a su lado, observándole a él y a sus heridas mientras la lluvia seguía cayendo sobre ellos, enfriando todo a su alrededor.

Algo hizo que el gesto de la chica cambiará, de repente la mirada analítica dio a paso a una expresión más tranquila, incluso serena.

-Míralo por el lado bueno, si sigues vivo podrás ganar la lotería, ¿no? – dijo ella mientras se reía, intentando animar a Lucas.

Lucas comenzó a reírse, esta vez de verdad, lo que hizo que varias punzadas de dolor le hicieran retorcerse en el suelo.

– Quién lo diría, una doctora con sentido del humor – dijo Lucas mientas se sentaba de una manera más cómoda, con la espalda contra la pared – Ahora en serio, ¿por qué? o ¿cómo?

La chica tranquila y calmada que le había animado, desapareció en un instante.  Otra vez, se encontraba frente a la fría y distante extraña que le había salvado.

-Es una historia larga y complicada y no tenemos tiempo para que te la cuente toda – dijo ella con una extraña seguridad- De manera abreviada, hay dos grupos que sabían que ibas a aparecer hoy aquí, uno quería matarte, el otro rescatarte. Yo ayudo a los buenos. Me mandaron para salvarte, para evitar que hoy no murieses, y  llevarte a un lugar seguro sin sombras.

Será el frío, o será el dolor, pero creo que dice la verdad.

-No se qué haría sin ti – dijo Lucas mirando detenidamente a la chica- La doctora de mis sueños que me salva de las sombras.

Una risita casi infantil se escapó de entre sus labios. La mezcla de dolor, cansancio y frío lo estaban haciendo delirar por completo.

A modo de respuesta, la chica cogió la mano rota de Lucas, y la dobló. El chico aulló, con las pocas fuerzas que le quedaban, a causa del dolor.

-¿Notas eso?- le preguntó ella con tono autoritario y frío – Ese dolor te tiene que dejar claro una cosa Pasmarote. No estás soñando, todo lo que ha pasado es real. No soy parte de tu imaginación. ¡Ahora levántate!

La chica se puso de pie y  ofreció a Lucas su mano para que este se levantase. De manera costosa, el chico aceptó la ayuda de su salvadora, y lentamente, consiguió ponerse en pie de nuevo.

-Antes de seguir huyendo, o lo que sea que estemos haciendo – dijo Lucas intrigado – ¿Tiene nombre mi doctora?

Ella levantó una ceja, parecía que esa pregunta no había llegado en el momento correcto. Pero no podía entretenerse más, le habían dicho que no podía tardar mucho. Si querían salvar al chico tendrían que llegar a la Academia pronto, y sólo había un modo de recorrer media ciudad en un instante.

– Dejemos la cosas claras. Tu estás herido, eres la persona más buscada de toda la ciudad, y quizás de todo el mundo -comentó ella mientras cogía una pequeña moneda de plata que escondía dentro de la chaqueta- Me mandaron a salvarte y está claro que no estás a salvo. Así que si quieres, hacemos un trato. Cállate, sígueme, y en cuánto estemos fuera de peligro, y no delires, te diré mi nombre. ¿Hecho?

Acepta, idiota, que esas condiciones son lo mejor que te vas a encontrar ahora mismo.

Intentando mostrar calma, y una cierta indiferencia al dolor, Lucas levantó las manos y asintió aceptando las condiciones.

– Así me gusta – dijo ella.

Rápidamente, la chica se giró hacía la pared del edificio contrario. Una vez allí, dio tres toques en la pared con la moneda.

En cuestión de segundo, una especie de vórtice azul de dos metros se materializó en la pared. Lucas no sabía que decir, hasta ahora no había visto nada parecido, ni siquiera sabía que podía pasar. Antes de poder preguntarle a la chica que era, ella le cogió del hombro y lo arrastró hacía el vórtice.

Antes de poder pestañear, Lucas había desaparecido. La extraña no se lo pensó dos veces, se dirigió hacía el portal y también desapareció del callejón.  Como los chicos, el vórtice azul se desmaterializó en cuestión de segundos, sin dejar ningún rastro.

Continuará…

Insomne – 2. El cuchillo y la sombra

Insomne – 2. El cuchillo y la sombra

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(Capítulo anterior)

Su piso nunca había sido muy grande,  pero en ese momento parecía incluso más pequeño. El sonido parecía venir de alguna parte su habitación… Aunque no parecía que nada se hubiera movido.

Estoy alucinando, no puede ser.

Lentamente,  Lucas abrió la puerta de su habitación. No sabía que podía encontrarse, pero de algún modo u otro tenía que descubrirlo.

Sin salir completamente de su habitación,  inspeccionó de manera detallada el resto del piso.  El comedor estaba tan silencioso como la noche anterior (el plato de la cena todavía estaba sobre la mesa, la tele estaba apagada y ni siquiera los enchufes emitían ruido).  La cocina, situada al otro lado del comedor, parecía apacible tan alejada de las únicas fuentes de luz natural del piso.

Lucas suspiró aliviado, y salió al comedor.  No pasaba nada.  De repente comenzó a reírse de manera nerviosa.

-Me estoy volviendo loco, ya es oficial – dijo cuando paró de reír –  Necesito dormir cinco minutos, diez, lo que sea, si quiero recuperar la cordura.

De manera cansada,  Lucas se giró para volver a su habitación, pero no llegó a entrar.  En la puerta se encontraba una extraña figura alta, delgada y con el rostro cubierto.  Esta especie de sombra iba vestida completamente de negro, pero lo que más llamó la atención de Lucas fue el cuchillo que llevaba en la mano derecha.  Una pieza de metal amenazante que parecía capaz de herir con sólo mirarla.

-¿Quién co…

Antes de que pudiese terminar la frase Lucas tuvo que retroceder.  La sombra había avanzado rápidamente hacía él  empuñando el cuchillo en alto.   Se había librado por poco, pero tampoco se podía quedar allí para descubrir las razones de su atacante.

Sin mirar hacía atrás, Lucas comenzó a retroceder. Esa batalla no podía ganarla si luchaba únicamente con los puños.

La sombra intentó atacarle de nuevo con el cuchillo.  Lucas intentó parar  el ataque con el brazo derecho, pero lo único que consiguió fue que el frío metal del cuchillo llegará a cortar su piel.  El ardor de la sangre empezó a nublar sus pensamientos.

Mientras la sombra se preparaba para administrar un ataque todavía más certero con su cuchillo, Lucas cogió rápidamente el plato que todavía estaba en la mesa  y se lo estampó con todas sus fuerzas en la cabeza.

A causa del golpe la sombra retrocedió, pero de manera instintiva golpeó a Lucas con el puño del cuchillo. El joven, que seguía asimilando el resultado de su última acción,  cayó al suelo fulminado.

Lucas se había convertido en un cúmulo de dolor, sangre, heridas y confusión. No podía razonar, sólo pensaba huir, debía huir cuanto antes, aunque tuviese que arrastrarse por el suelo.

Antes de poder acercarse más a la puerta de la calle,  la sombra pisó con fuerza la mano derecha de Lucas, haciendo que este gritase de dolor.

-Quizás no pueda matarte hoy, pero nadie dijo nada de entregarte con algunas heridas – dijo la sombra con una voz ronca mientras cogía a Lucas por el cuello de la camisa con su mano libre.

Como si pesará una pluma, la sombra levantó a Lucas del suelo, y lo empujó hacía la pared más cercana mientras colocaba el cuchillo ensangrentado en su garganta.

Ya está,  aquí acaba todo. Joder, menuda forma de morir…

El dolor hizo que Lucas no pudiese responder a su atacante. Lo único que pudo hacer fue cerrar sus ojos llorosos a causa del dolor.

Mientras esperaba su final,  Lucas escuchó el impacto de un cuerpo contra el suelo…pero él seguía en pie.  Lentamente, abrió los ojos y vio a la sombra en el suelo junto a los fragmentos de una botella de cristal.

¿Qué ha pasado? ¿Cómo….

-¡Eh, tu!….¡Pasmarote!

Lucas se giró lo más rápido que pudo y contempló en su cocina a una chica alta, de pelo corto, que iba atabiada con una especie de uniforme oscuro.  Una extraña que parecía haber salido de la nada.

– ¡Dios! Podían haber avisado de que esto sería difícil – dijo ella mientras perdía la poca paciencia que le quedaba – ¿Quieres vivir?

Lucas, todavía confundido por lo que estaba pasando, asintió lentamente.

-Pues vamos – dijo la chica misteriosa mientras abría la puerta de la calle.

Lucas miró de nuevo a la sombra que parecía recobrar la conciencia poco a poco.

Morir o seguir a una extraña que me acaba de salvar la vida… Creo que prefiero lo segundo.

Lentamente, Lucas dejó atrás su piso, sin saber lo que había pasado, ni lo que iba a pasar a continuación, pero con la certeza de que tenía que seguir a esa chica.

Siguiente capítulo